lunes, 16 de mayo de 2016

Negocios allá, muertos acá.

EN CUALQUIER CONFLICTO HAY MOTIVOS, PERO EL MAYOR, ES EL MOTIVO ECONÓMICO… SOLAMENTE LOS IDIOTAS PENSAMOS QUE HAY IDEAS Y PRINCIPIOS…
         Ya hemos comentado la forma en que por medio de los intereses norteamericanos y la manipulación de autoridades, policías, políticos, empresarios y banqueros mexicanos se logró establecer en México el trampolín para que se llevaran las drogas a Estados Unidos y de la forma perversa en que los intereses de la guerra, aunados a los políticos en EU se propiciaba el consumo de drogas y la manipulación del instrumento de la comunicación para hacernos creer a todos que los nuevos enemigos de la democracia no eran los intereses de la guerra, sino los activistas contra la misma y los pacifista que aumentaban en todo momento cansados por las muertes y las mentiras vertidas en y desde las guerra de Corea y de Viet Nam. Como existían controles que impedían a los espías y policías norteamericanos utilizar recursos fiscales para alentar a los grupos de la guerra y los conflictos en otros países e instrumentar una política contra la guerra fría, la CIA y los demás grupos del espionaje norteamericano utilizaron a las organizaciones mafiosas para que ligados y apoyados por los políticos nacionales se permitieran generar las acciones para producir y contrabandear drogas y para que, las utilidades generadas, se repartieran entre políticos y militares y policías para alentar otros conflictos militares en otras partes del mundo, ahí, pusimos como ejemplo lo sucedido en El Búfalo y en el conflicto Irán-Contras.
         la famosa Guerra contra el narcotráfico se utiliza primeramente dentro de los Estados Unidos en los tiempos de la campaña de Nixon para eliminar a los grupos antibelicistas y pacifistas y acotar a los dirigentes con una intensa campaña publicitaria que les presentaba como los verdaderos enemigos de su país, posteriormente se impulsó a los países de América Latina como una forma de intervencionismo paramilitar que estaba destinado al apoyo de los grupos anticomunistas para combatir a los nacionalistas y que solicitaban el respeto a la soberanía nacional, esta política fue impulsada mucho más en los tiempos de Felipe calderón con el fin de distraer la atención sobre el enorme fraude electoral que arrebata el poder a Andrés Manuel López obrador, con eso, a pesar de que Felipe Calderón había declarado que su gobierno sería el gobierno del empleo, se enfocó a mantener una intensa campaña militar en contra de los grupos en varias partes del país que hasta la fecha han dejado más de 250 mil asesinados, más de medio millón de desplazados, más de 32 mil desaparecidos, miles de huérfanos y niños de la guerra, miles de encarcelados injustamente, un baño de sangre nacional y la destrucción de la economía y el tejido social en muchas entidades, además de la enorme corrupción producida por el manejo y utilización de miles de millones de pesos destinados a la compra de equipos y  servicios paramilitares, la militarización de la política y el uso del poder para incriminar a los políticos contrarios a los intereses del panismo y la ultraderecha, en cambio, en Estados Unidos, mientras alentaban las matanzas en México, ellos, cocinaban el gran negocio de las drogas.
         En un artículo de Carlos Jiménez aparecido en el diario LA RAZÓN, del día 18 de abril, se nos comenta: “Mientras que en lugares como Oregón o Colorado, en Estados Unidos, la venta legal de mariguana dejó ganancias semanales de hasta 11 y cinco millones de dólares, respectivamente, para quienes la comercian, en México año con año las muertes violentas relacionadas con el tráfico de drogas van en aumento”,
         “Las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que depende de la Secretaría de Gobernación, revelan que desde el año 2000 a la fecha se han registrado 250 mil 313 muertes violentas”
         “De acuerdo con las mismas estadísticas el año en que más homicidios se registraron fue 2011, cuando se alcanzó un total de 22 mil 852, un promedio mensual de 1904 crímenes. Antes, en el año 2010, la cifra de asesinatos llegó a 20, mil 680 personas”
         “La misma firma estima que la venta legal de la droga en la Unión Americana crecerá de manera sostenida en los próximos años hasta alcanzar los 22 mil 800 millones de dólares en 2020” así está el negocio, mientras en México compramos armas en vez de generar empleos y comida, gastamos en material de guerra y en el enriquecimientos de policías y banqueros, allá, se genera un enorme negocio. Ahora se habla de lo que genera en los mismos Estados Unidos, pero pronto dominarán el mercado internacional de tal forma que en medicamentos, alimentos y sustancias derivadas de la producción de la mariguana lograrán controlar el gran mercado mundial mientras en los demás países se siguen matando y utilizando armas para destruir la soberanía y la paz social. La “guerra contra las drogas” además de ser un extraordinario negocio para policías, políticos, banqueros y especuladores financieros en el país es una gran forma de obtener recursos sin control y generar las acciones para involucrar a cualquier ciudadanos en el tráfico de drogas cuando así les convenga a los hombres del poder y del dinero en el país. Aquí regamos sangre y allá hacen los grandes negocios.. O somos idiotas o somos cómplices, cuando menos, no dudo, que unos políticos lo sean: los entreguistas y desnacionalizados.

Huesos de chabacano

“CUANDO SE DESCUBRIÓ QUE LA INFORMACIÓN ERA UN NEGOCIO LA VERDAD DEJÓ DE SER IMPORTANTE” Kapu´scinski
         Cuando uno conoce la soledad y la pobreza, sabe uno que con cualquier cosa se entretiene, no es pasar el tiempo por pasarlo, a los jodidos no nos sobra tiempo, por ello, solamente escucho aquellos grito de: “¡Cámara!, póngase buzo o se queda papaloteando!”. Aquí no viene usted a babear, a estar en la pendeja, aquí, se viene a jugar, si es que va a jugar. Cuando no hay más que lo que hay ahí, con eso, se entretienen uno. Pinta uno con un gis robado de la escuela, unas rayitas paralelas, pone uno especies de metas, una salida con forma de cuadrado y los carros, los carros son fichas recogidas en la tienda, ahí, si no abundan las fichas, cuando menos siempre hay y no la hacen de tos por agarrarlas, pero no hay que tomarlas así nomás, hay que decirle a Panchito si nos regala unas fichas para jugar. Panchito siempre parece bueno, serio, pero con ojos pizpiretos, piensa y calla, después de un rato, cuando nos tiene en la agonía, nos dice: Pues agarren, pero no hagan maldades.
         Nos formamos por orden para ir tirando de la ficha, pegándole con el dedo, el chiste es que no salgas de las rayas o te regresas y el que va llegando a la meta es el que gana, pagas con la ficha, con la que perdiste. Así pasan horas y horas, los carritos no existen en nuestras casas, no hay para comer, menos para andar gastando en los carritos. Pero uno escucha que está la carrera Panamericana y esto es lo que genera en la imaginación de todos, no tenemos carros, no manejamos, pero sabemos que podemos competir en esa carrera con fichas, con pinches fichas tomadas de la tienda. Ahí va Fangio, Fiero Tarufi, en fin, nos dicen lo que nuestra imaginación toma y ve las curvas, ahora hay que trazar carreteras de gis con muchas curvas, se hace mucho más difícil golpear la ficha con cuidado, pocos llegan como en la realidad. Sí, soñamos, esa es la verdad.
         Ahora ya no se ve en los mercados que vendan los huesos de chabacano ya sea sin pintar o pintados con anilinas, cada color tiene un valor, el hueso grande se pone paradito en la pared, se camina algunos pasos y se pinta una raya, también de gis, en el gis nos educamos y aprendimos a leer y a sumar, a joder con las caricaturas, con los recados, sacudiendo el borrador para que se manchara la ropa de blanco, y comenzamos por turnos a lanzar nuestros huesitos para ver quién tira al huesote parado, los huesitos que se vayan juntando, como en los bancos, se acumulan, y el que tira bien, gana todo, no hay gandallas, no hay medias tintas, todo o nada, a lo mejor por eso en los barrios es que somos o no somos, es que nos caen bien o los mandamos al carajo, hay pleitos, trompones, discusiones, después de sacar la sangre y no patear en el suelo, derecho el tiro, se vuelve uno a abrazar, a ser amigos, bueno, hasta se dan huesitos para que se siga el juego, no hay ambiciones ni venganzas, así es la solidaridad de los jodidos, como no hay nada más, pues el todo es la buena racha y el saber ser amigo, amigo de verdad, como hermanos, sin secretos, sin perversiones o sin ambiciones ni envidias, cada uno se conoce y cuando hay conocimiento, pues nada más hay que aceptar o largarse, esa es la fórmula del que vive entre lo poco y poco tiene, por ello la palabra tiene mucho valor, es machito de palabra, la cumple… y uno se pregunta ¿si no hay más, qué se pone como prenda?
         Los jodidos no se aburren como los niños bien, suplen las carencias con la imaginación y a todo le dan valor, vamos por los tacones con los maestros remendones de zapatos y les compramos algunos, no sirven ya para nada, los mejores son los de hule, los pesados. Los tomamos desde una línea a otra línea y ponemos un quinto, uno de cobre o un veinte de esos de cobre que traían un sol, por eso siempre es, en un volado, el Sol o el Águila, Águila, todos tienen, el sol es el que va cambiando, por eso, calienta diferente. Se le pega a la moneda de canto, avanza dentro de un tramo y el que llega primero al otro lado cobra los quintos o los veintes que se anden jugando. Aprender, lo sabemos, cuesta, así que lo agarran a uno de pichón, de maje, de tonto, mientras va agarrando experiencia, pero mientras tanto, hay que pagar, caerle con la marmaja. o se sacan las canicas, las agüitas, los tiritos, los cayucos, se tira de uñita o de husito, todo depende de qué quieras hacer, dentro del círculo y hay que caerle primero al hoyo, de ahí, puedes comenzar a tirar a las demás canicas y sacarlas del círculo y son tuyas o son de los demás, por eso siempre hay que estar a las vivas, el que se apendeja se queda y el que se queda se jodió…en el juego es como se van formando los niños y van creciendo, rompiendo los pantalones en la rodillas, esperando el grito para que se vaya a cenar o comer y hacer la tarea y uno sueña con las estampitas, de esas hay de todas, hay albunes para pegarlas y llevarlas a cambiar por algún juguete, y compras el paquetitos y muchas se repiten y unas tienes y otras no, saber y conocer quién tiene cual y cómo la cambia, cual necesita, obliga  a entender lo que es el valor de la información y de la discreción, uno no pilla, pregunta cuál te falta o cual tienes y por qué la cambias, así, vas cambiando de mano cada estampa, ya dije que como vivimos en el Centro, en la plaza, el que sabe sabe y ese lleva la ventaja, es el que toma la delantera, el que cobra más y paga menos, es todo un cambalache, un comprar y vender, un jugarse el resto y ganar o perder, así nos fuimos formando en esos patios de vecindad, entre olor a pobre, la pobreza tiene un olor, se nota en la ropa y en el zapato… por eso, conocer, nos hace libres o pensamos que nos hace o nos deja salir de esos muros que nos aterran…que nos aplastan, que nos hieren, que nos hacen llorar.

El búfalo

Allá por el año de 1984, el Ejército llega al Rancho el BÚFALO, en el estado de Chihuahua y comienza a “destruir los extensos cultivos y las instalaciones” que servían a la CIA y al grupo de Guadalajara para producir en más de cientos de hectáreas la marihuana que se exportaba, con los acuerdos internacionales, a Estados Unidos, los operados de este proyecto eran sin duda Félix Gallardo, Rafael Caro Quintero, muchos políticos locales y nacionales, gentes y directivos de la DFS, sin duda, muchos ejecutivos de los cuerpos de seguridad y de la policía de caminos y muchas autoridades bancarias y financieras. La idea de tal producción masiva era de que hicieran lo que hicieran el consumo de marihuana en los Estados Unidos seguiría a la alza, existía ya una gran cantidad de adictos generados por los conflictos políticos y en especial, desde 1968, se había alentado a los grupos de las comunidades hippies y a los grupos de ex soldados a consumir marihuana, como una forma de calmar sus angustias y las secuelas dejadas por los conflictos armados. Recordemos que Nixon entendió que los enemigos más fuertes que tenía que enfrentar en el proceso electoral eran los jóvenes antibelicistas, las comunidades hippies y los negros que se resistían a ser carne de cañón en los conflictos bélicos, y él, era apoyado por toda la estructura económica y política operada por los dueños de las empresas y financieros de la economía de guerra, así que se mataban varios pájaros, por un lado, se podría implementar la guerra contra el narcotráfico generado un escándalo y produciendo miedo a la sociedad norteamericana para que se descalificaran a esos grupos y generar una política represiva que permitiera reprimirles seriamente y eliminarles de la actividad y de la vida política; se permitía controlar el flujo y las utilidades producidas por la producción y distribución de las drogas en Estados Unidos y tener una gran parte de las utilidades generadas para poderlas utilizar en alentar nuevos conflictos políticos que ayudaran a su lucha anticomunista y en la guerra fría, y sobre todo, alentar los conflictos bélicos fuera de la zona del continente y llevarla a otros lados, por ello, se alentó el conflicto de Irán utilizando el apoyo a los Contras en Nicaragua.
         El BÚFALO estaba entre los municipios de Jiménez y Camargo y en esa zona agrícola en plena producción “oficial” de marihuana, se utilizaron a más de cinco mil trabajadores agrícolas que se llevaban desde otras partes del país y se mantenían como una organización productiva de altos rendimientos en el país. Es claro que los ejidatarios y trabajadores agrícolas de la zona no se beneficiaron con nada de esto y tampoco con las enormes utilidades que se generaron en una explotación que algunos dicen era de veinte hectáreas y otros de muchas más, muchísimas más en la colonia El Búfalo de donde Caro Quintero, ahora liberado en forma sorpresiva, dicen, para volver al control de las rutas y de los grupos operativos del tráfico y producción de drogas en el país pretendiendo eliminar la guerra entre grupos y parar la violencia en el territorio, saltó a la fama mundial.
         Esa región quedó marcada, la producción de todo se perdió, nadie puede generar una actividad productiva, ya no hay siembras de algodón y menos de árboles frutales… esa región controlada por una determinación oficial pactada con los Estados Unidos jamás benefició a los habitantes de la región, los jodió para toda la vida. Cuando se realizó la Operación Pacífico se dice que, al destruir lo del rancho el Búfalo, se acabaron con más de diez mil toneladas de marihuana, pero al consultar con algunos actores del momento se me decía que lo que en realidad se quemó para la publicidad y los medios de comunicación eran las basuras, la verdadera producción de marihuana, la que tenía valor, esa se salvó y se vendió para el provecho de muchos políticos y funcionarios, para el beneficio de muchos policías y sobre todo, se canalizaron los recursos a los grupos empresariales y financieros que comenzaron a crecer de forma espectacular. Si bien señalan las crónicas, ahí comenzó el éxito económico de muchos empresarios, financieros y políticos, de muchos policías y agentes de seguridad que ahora son gentes del gran mundo de dinero. Curiosamente se hablaba del rancho el Búfalo como si fuera un lugar muy aislado, pero no, la realidad es que está situado a unos 15 kilómetros  del pueblo y todos sabían que cerca estaban instalaciones de la Policía de Caminos y de los policías que veían el intenso tráfico de camiones y de gentes. Controlar una producción tan grande ocupando entre cinco y diez mil gentes en la zona y en las instalaciones, no es cosa sencilla y requería de una enorme flujo de dinero y de alimentos, de material y de rotación de gentes, mantener la secrecía no era posible así que todos entendemos que la relación de protección eran muy alta y que si operaban los camiones hasta los Estados Unidos sin mayor problema es que, en verdad, también, desde aquel país, se propiciaban las operaciones y el manejo de los recursos financieros. Así que entiéndale a asunto. Y ¿cómo se descubrió el asunto?, dicen que cuando Enrique Camarena agente de la DEA, confrontado con los agentes de la DFS y de la CIA, protegido por la PJF, delató la ubicación del rancho, generó la tragedia que posteriormente se vivió con las consecuencias políticas de esto y la destrucción y encarcelamiento de toda una organización que permeó hasta el cuñado del ex presidente Luis Echeverría, y que hoy en día aún genera muchos conflictos nacionales e internacionales. Ocultar la verdad es cosa seria, pero hay va, poco a poco.

Para cambiar la realidad

“EL NUEVO INDIVIDUO PERDIÓ LA ILUSIÓN DE COMPRENDER LO QUE SUCEDE EN ALGÚN RECODO DELCAMINO Y MIRA TODO BAJO EL PRISMA DE LA INSERTIDUMBRE, NOS NUEVOS ANTEOJOS DEL Homo sapiens” Paolo Vierci.
Vamos tan rápido que ya no sabemos en rumbo vamos.
         Hay que vestirse, convencer de que podamos llegar después de las diez de la noche, juntar para el taxi, la entrada y algún refresco para uno y la acompañante. se arreglan, la camisa, la planchan, el traje le dan su planchadita con un trapo mojado para que no deje marcas y se vea lustroso, que tenga la línea del pantalón y las solapas bien, la corbata es tejida de color azul marino y los zapatos Canadá, con una monedita en el frente. Vamos al Maxim´s, allá por la avenida Universidad, en la glorieta, no nos preocupamos de que exista estacionamiento, total, llegamos en camión. Estamos excitados, vamos a bailar con una chica que nos gusta mucho, de ojos verdes, de talle perfecto, camina como en las nubes, se ve siempre muy elegante, como garza, ni rapído ni pausado su caminar, sí, como una garza…¿estoy enamorado? a lo mejor solamente caliente. Comienzan a tocar el rock de La cárcel… Todo el mundo en la prisión vamos a bailar el rock… me acerco y pido la pieza, se voltea, me barre con la mirada y me dice que no, que yo no sé bailar bien… en la madre, eso sí que duele, me avergüenza, me destruye, me aniquila, me hace sentir como un trapeador… de nalguitas por la calle. Me quedo como idiota, pensando, me doy la vuelta y salgo, camino desde ahí por rumbo a Insurgentes y de ahí hasta Reforma, tomo Madero y llego a Isabel la Católica y me voy a casa… todo apendejado. Y bueno, me acuerdo de la pieza de Popotitos: popotitos eres un primor, cuando bailas que da pavor, a mi popotitos no le gusta el rock…
         Me encuentro a unas amigas, sí, son las del “tacón dorado”, me saludan siempre y yo les atiendo con buenas maneras, no les pido ningún cachuchazo, solamente les hablo bien: “A las pu… como damas y a las damas como pu…”. Una de ellas me pregunta por qué traigo cara de tonto y distante, le cuento, me confieso lo que me sucedió, acepto que no sé bailar bien y ellas comienzan a enseñarme, me dicen que me afloje, que deje de estar pensando en cada paso, que lo sienta, que la música invada cada poro, que la vibre, así van saliendo los pasos, así me voy soltando. Después, me dicen cómo dejar de vestir como burócrata de cuarta: pantalón café claro, calcetín de lana, zapato está bien, mocasines con una moneda en el frente, camisa blanca con corbata de colores, un Blaise azul marino, medio despeinado, dejando la greña, un buen reloj, como no lo tengo una de ellas me regala uno bonito, parece bueno… me acompañan dos vestidas elegantes y sensuales, me llevan de los brazos, me apapachan, inicia el baile en el mismo lugar y en vez de esperar a que todos salgan, una de ellas me saca a bailar y nos desgreñamos, salimos fuertes, con ritmo, moviendo el bote y la chancla, dejando salir los sentimientos, reímos, nos abrazamos, todos me ven y aquella chica que camina como garza, me observa, no deja de mirar… como un buen tiempo después, las muchachas se van a su talonero, a continuar con sus cosas, ya me iniciaron en lo que quería, me lo gané con el buen trato. Me quedo por ahí, ando con un refresco de toronja en la mano, sudado… ella viene con su caminar pausado, viendo de frente, buscando mis ojos, como muy segura de que al verme me derrite y caigo, nuevamente caigo, como tantas otras veces y me dice: “Mayo ¿bailamos la otra?” y bueno no sé de donde me salieron los dolores, los golpes bajos, los desprecios anteriores, me acuerdo de todo y sin pensarlo le digo: ¡No!, la verdad es que no sabes bailar!”, me doy la vuelta con el corazón dando brincos, queriendo retornar, pedir perdón, pero no, me voy caminando lento y saco a otra chica de no “malos bigotes”, sensual, que se deja mover al ritmo de: “Hay viene la plaga, le gusta bailar…” y después, aquella de “Popotitos, eres un primor..”, por vez primera me siento libre, sin ataduras, sin esperar nada, es cuando entiendo que uno es libre cuando no espera nada, el que nada pide no se le niega nada. Se me quita un peso de encima, la dependencia. Ay bendita libertad, me deja ver con mayor claridad, olvido “aquellos ojos verdes de mirada serena”, su caminar de garza, sus calcetas blancas que le dan un toque de no sé qué… su andar lento y serenos que parece que camina entre nubes, y de pronto, se queda pendeja, sin creer lo que escuchó, sabiendo que se le volvió lo que ella sembró, no acepta el desprecio y la soledad y la vergüenza de pedir, ella que todo lo recibe sin más… ahora sí chiquita te llegó tu día… y me voy, sabiendo que ahora sé bailar, que encontré el gusto por ello, con libertad, lo sentía, me alegraba el corazón y movía los pies… ahora que estoy medio inmovilizado, esa, es una tragedia, con lo que en realidad me gusta bailar.
         Cuando uno espera el día del baile, lo busca, es que está entrando a la otra etapa, sueña pero con cuerpos y realidades, con caricias, extraña los besos y los tocamientos, las redondeces, los acercamientos, la cachondería, los apapachos, la calentura, los dolores hasta de huesos, se quiere uno fundir… ¿se perdió la inocencia?, NO, hace tiempo que se perdió, cuando descubrimos que no  soñamos, no es la realidad, ni lo que queremos responder a ella, no se hace de la nada, se va construyendo poco a poco: PARA CAMBIAR LA REALIDAD ES PRECISO CONOCERLA y, si alguien la conoce, pues que tire la primera piedra o que salga a bailar, a su ritmo, moviendo el bote, sacando chispas como: moliendo el café… con sabor y con aroma… para que no te digan:” No, no sabes bailar…”, siempre, siempre, hay una primera vez…

Mi madre

“NO ENTIENDES REALMENTE ALGO A MENOS QUE SEAS CAPAZ DE EXPLICÁRSELO A TU ABUELA…LA MENTE QUE SE BRE A UNA IDEA NUEVA JAMÁSVUELVE A SU TAMAÑO ORIGINAL” Albert Einstein
         Creo que los recuerdos cuando se van sacando del fondo de donde estén son como las ideas de Einstein, donde todo es relativo, tengo 72 años y veo nuevamente a mi madre, Clementina, haciendo en el horno de la cocina los trozos de pan que servirán para mi pastel de seis años, el olor es delicioso, comienza a batir la crema con la que lo recubre, es sabrosa, sabe a bueno, a un dulce fino, no cualquier dulce; me pide que le diga que quiero de adorno y le digo que unos conejos y hace una variedad de conejos en unos moldes de una pasta especial, les pone limón, recuerdo, entre las claras de huevo y el azúcar, los tintes que van dando color a cada cosa, al merengue, sí es como un merengue, a mí me gustan los merengues, sobre todo cuando los gano al merenguero en un volado, son rosas, dulces, suaves como un beso, se deshacen en la boca.¿ por qué no se pierden los sabores al paso de los años?, como dice Einstein, todo es relativo, por eso la relatividad. Hoy le dicen teoría cuántica, solamente lo pensamos y lo creamos, está en un sitio y en el otro, así son los recuerdos: cuánticos, no se van, no desaparecen. “La materia no se destruye solamente se transforma”, es la base de todo, aún de las conciencias en lucha al paso de los años.
AHÍ ESTÁ, es un lindo pastel, yo lo quiero todo para mí, no quiero darle a nadie, lo hizo mi madre. Cuando vi aquella película donde López Tarso se come el guajolote solo y se muere, entendí la razón del por qué no quería dar ni compartir mi pastel, y bueno, mi madre, entre querendona y comerciante, invitaba a muchas vecinas y a sus hijos a ver el pastel y a cantar las mañanitas a Mayo, así me decían de chico. Había refrescos y algunos llegaban con algún pequeño regalo que dejaba a un lado, me importaba el pastel, era mi pastel. Las vecinas preguntaba en cuánto podía hacer los pasteles, eran de pan de huevo, no pintado como en las panaderías, era mejor y mucho más sano. Ella, calculaba y daba precios más o menos y de los adornos, también, a muchos, no sé por qué les gustan los conejos y llamaban la atención y llegó el momento trágico, la partida del pastel. No quería, lloraba porque partían mi pastel y lo repartían. ¿Para quién es ese pedazote de pastel? para ti mi amor: “¿Tan chiquito?”, pues sí, se chingo mi pastel, me sentí muy triste, no entendía el que se repartiera si me habían dicho que era MI PASTEL, y mi pastel, es mi pastel, no se reparte…
Mi madre inyectaba, cosía ropa, hacía muñecas de trapo, las pintaba, cocinaba sabroso, hacía pasteles y con todo eso, ingresaba un poco más de dinero. Así que si la veía haciendo una muñeca de trapo para regalar a alguna prima, ya sabía que al mismo tiempo servía para promocionar el producto. Ya lo dije, vivíamos en el Centro donde todo se compra y se vende, es la Plaza Mayor. Sí. Tengo un recuerdo del pastel, de los datos, de la reunión, del sabor, del proceso, pero tengo un mal recuerdo del pastel y del cumpleaños, mis seis años, donde mi pastel fuera repartido. Entendí que nada es de uno, no se puede, uno llega sin nada, lo vi cuando me explicaron un nacimiento y lo vi cuando se enterraba a un muerto, en una caja de madera, oliendo a pino, sin más, poco vestido y sin nada más, “se lo comerían los gusanos”. Los muertos no lloran ni reclaman, no piden, los demás, los lloran.
Un buen día, mi madre me arrastró a la terminal de los camiones a Pachuca y después a los camiones a Zacualtipán, llegamos a la casa del tío Jorge, un maestro, el hermano mayor de mi madre, jamás se casó, cuando muere mi abuelo, quedan él y las cinco hermanas,  y como es el hombre de la casa, pues, no se casa… llegamos al otro día a la casa de mi tía Enriqueta, chapeada, tenía una fábrica de refrescos que ella embotellaba y vendía, era como asistir a la magia y al espectáculo, ver salir el agua, meterle el gas, saborizarlo, mucho gas, a los de la región les gusta que tenga mucho gas el refresco para que no se confunda con el agua de sabor. Mi madre la abrazaba y lloraban, yo estaba en el primer escalón de la casa, tenía una bardilla de palo pintada de verde, en el piso de cantera blanca estaba metido un casquillo de calibre 22 y quería sacarlo… de pronto, la tía camina a su cocina, me trae un taco de queso, de queso fresco en una tortilla recién hecha, me da un beso, me dice que espere que llegarán las niñas, sus niñas, trae los ojos rojos de llorar y el cigarrillo prendido en la boca, es ahora, viuda, le mataron a su hombre, a su esposo, al padre de sus hijas y bueno, el único patrimonio  es la fabriquita de refrescos y la máquina de coser… al poco tiempo se muda a vivir con el Tío Jorge, en su patio de flores, con sus árboles de manzana jugosa y de pera. Ahí, en un cuarto pone su maquinaria y en las tinas lava las botellas para envasar los refrescos. Mi tío sale sigilosamente los domingos muy temprano a poner un puesto de muchas cositas que compra de vez en cuando, cada vez que viene al DF, espejitos, peines, paliacates, botones, agujas, hilos, navajas, listones, listones para el pelo. Como es maestro lo conocen muchos lugareños que bajan al mercado, de nuestros pueblos indios, van con respeto y preguntan y compran y él vende… ahora, voy entendiendo de que la vida es compartir y que nada es de uno, que uno llega y se va, que uno compra y vende, que uno vive y muere… no se entiende mucho, pero es así. Solamente queda la imagen de mi pastel repartido, su sabor, el mecanismo, la vendimia, el dolor, la tragedia, la solidaridad, la hermandad en las buenas y más en las malas… por eso, a veces, cuando me recuerdo, lloro… y qué, si los refrescos de esos ya no hay, si los pasteles no son como los hacía mi mamá, si ya no hay más que recuerdos y el llanto que nos riega y nos refresca la vida…como todo, todo es relativo, una espiral: La materia no se destruye, se transforma. ese día me hice pipí en la cama, creo que ha sido cosa del pastel…

Estamos jodidos

“Hasta dos mil pesos juntaba “limosnero” con falsa enfermedad renal… ayudado de un bastón, con caminar lento, encorvado, un cubrebocas… Ever López Cruz, engañaba la buena fe de la gente y a los automovilistas”, cuántos de esos casos hemos visto en las calles de todas las ciudades, en Oaxaca, por ejemplo, vemos a un viejito con “san Benito”, temblando de manos y cuerpo bajar de una camioneta negra y dejado en la calle cerca de los bancos, ahí está por horas, pidiendo dinero, babeando, la gente sale y le da unos pesos, otros más de dan billetes con el fin de que vaya a comer, no se mueve, solamente salta y  bambolea dejando ver el temblor de su manos y el babear de su boca. La realidad es que él, a lo mejor, está enfermo, y alguno de sus familiares le utiliza para solicitar limosna y con ello ganan mucho dinero. En otra esquina está una jovencita, pata flaca, desnutrida, con un rebozo cargando a un niño que siempre está dormido, dicen que drogado para que no dé lata, que lo alquilan para dar lástima y ahí recoge dinero todo el día. Un buen día le ofrezco trabajo y me dice que ella se dedica a pedir no a trabajar y pienso que en verdad son como los políticos y los funcionarios, ahí están los burócratas atrás de sus puestos y ventanillas, esperando cumplir con sus labores, solicitando cientos y cientos de papeles, que la copia amarilla, que no se puede molestar al jefe y que diga de qué quiere tratar con él, los jefes solo reciben con cita y como está muy pero muy ocupado, es posible que tarde meses para verle, así que mejor deja uno su mordida, su “no me doy por mal servido” y ese burócrata le lleva al jefe una parte de lo que roba y recibe en la corrupción, así se completan los salarios y así se hacen los negocios. No importa que no compren o den concesiones o contratos, todos tienen un sitio por el cual se dejan “querer”, recibir dinero para hacer que los asuntos caminen. ¿Existe alguna diferencia en las forma de robar y de ganar dinero?, no, la verdad es que no, políticos, funcionarios, burócratas, banqueros, empresarios hacen lo mismo, compran barato y venden caro… todo lo que les sobra, se lo han robado…
Los políticos no nos dan nada y nos roban todo, hasta los sueños y las esperanzas, nos saquean y hacen circo maroma y teatro para estar en las jugadas y cada uno pelea por tener su PUESTO Y SU PRESUPUESTO. Que no le den, solamente pónganlo donde hay, que él solito agarra.
“EN ENERO LOS DEPÓSITOS SUMABAN 80 MIL 577 MILLONES DE DÓLARES, 47 POR CIENTO MÁS QUE AL CIERRE DE 2013… ASÍ MÉXICO ES EL PAÍS DE AMÉRICA LATINA CON MÁS DINERO EN BANCOS DE EU. ESOS DEPÓSITOS EQUIVALEN A 3.2 VECES MÁS EL VALOR DE LAS REMESAS DE MEXICANOS AL PAÍS” Y BIEN no me digan que son depósitos de los mexicanos, no, son los depósitos de los saqueadores de México, los bandidos banqueros, los empresarios como los de Higa, los funcionarios y políticos, los que pueden utilizar los recursos y bienes públicos para hacer sus negocios privados. Los mexicanos solamente como el chinito: nomás milando, viendo cómo se roban los bienes y los recursos públicos los miembros de la VERDADERA DELINCUENCIA ORGANIZADA compuesta por empresarios, banqueros, especuladores financieros, policías, políticos, funcionarios. Por ese motivo, y no por otro, millones de mexicanos viven en la miseria, por esa razón más de siete millones de jóvenes ni estudian ni trabajan, por ese motivo millones de mexicanos están en el desempleo y no por huevones como lo pretenden poner los ricos y los políticos para justificar sus robos. Lo curioso es que dicen, los funcionarios fiscales, que en ocasiones no saben cómo salen esos miles de millones de dólares y que muchos de esos son obtenidos por las actividades ilícitas, así, se habla, de cuando menos, unos 24 mil millones de dólares. Bueno, así encubren los miles de millones de dólares que saquean cada año la mafia de la “delincuencia organizada”, la verdadera.
Es claro que cuando esto sucede es que no existe confianza de los mismos pillos sobre el futuro del país, así que, como las ratas, cuando se hunde el barco, saltan y se van. Lo que también se muestra que hay una enorme cantidad de dólares recibidos, seguramente, como “comisiones” de las ventas de empresas públicas y contratos, de concesiones de los bienes públicos, y es lógico que en tal suerte como vimos con Higa, la empresa contratista consentida no del gobierno, sino de Peña Nieto, ésta puede depositar, solamente, en un paraíso fiscal como el de Panamá, más de cien millones de dólares, exactamente, cuándo estalla el escándalo de la llamada “casa Blanca” y la de Malinalco. Con toda seguridad, los depósitos aumentarán en forma significativa, ahora que los funcionarios, políticos y empresarios consentidos de los gobernadores que dejan el poder y el saqueo de sus arcas pública, se aumentarán, en forma brutal, así es cada seis años. Sin duda es indignante que esto suceda ya que podemos pensar que en el país hay más de 56 millones de pobres, más de 14 millones de mexicanos están en el comercio informal, hay millones en la desocupación, en el analfabetismo, en la insalubridad, en la inseguridad, viviendo en condiciones espantosas en sitios sin servicios públicos, mientras, como vemos, un grupito de multimillonarios consentidos, protegidos por las autoridades y por los policías, son los que siguen saqueando y robando lo que queda del país… estamos jodidos, en serio.

Santa Claus

DICE UNA ENCUESTA QUE EL 90% DE LOS NIÑOS CONOCEN LA IDENTIDAD DE Santa Claus y de los reyes magos
         EL Centro de la Ciudad de México es el centro de todo, del poder político, del económico, del religioso, del comercio formal e informal, de las conspiraciones y de las traiciones, como el comercio es una acto de compra y de venta se dejan a un lado todas las especulaciones, los dimes, los diretes, lo que importa es qué es y qué ganas; en todas las calles, en todas las vecindades y los edificios se ven los actos de compra y de venta, las prostis también hacen su acto de presencia, de día o de noche, lo hacen cuando necesitan dinero no porque les guste su talacha, las cantinas y los bares y los comederos también jalan a todas horas, se ven los cargadores, los mecapaleros, los que van cantando y los que pregonan sus productos, los que torean a los inspectores de mercados y cargan sus mercancías “toreando” a los inspectores antes de que se las jodan los agentes, así que cada caminar de casa a la escuela o a cualquier sitio era aprender a comprar y a vender, “vivo vivo, porque el que se apendeja se queda en la loma… solamente chiflando”.
         No es lo mismo de chiquillo acompañar a tu mamá al mercado que ir caminando solo por las calles; Regina es donde venden los calcetines y los pañuelos, los calzoncillos, las medias de seda, de vez en cuando vez tiendas de juguetes, comienza la era del plástico y salen cientos de modelos, carros, muñecas, pistolas, pero también hay bicicletas y triciclos. De niño, soñaba con un triciclo, creía que me daría libertad de movimiento, me podría largar a donde quisiera, ir a la Alameda, llegar hasta Chapultepec, o cuando menos pedalear hasta la Plaza de Santo Domingo. Por la calle de Argentina se veían las tiendas de trajes, de sastres, de modas, también soñaba uno en tener ropa, cuando uno solamente estrena la que le deja el mayor, pues sueña uno en algo nuevo… hay, pero el triciclo, era mi pasión… ya se acercaba la Navidad y con ella las posadas, las piñatas, los cantos, los ponches, los bailes, pero me latía el corazón al pensar de que a los Reyes Magos les pediría un triciclo, eso, solamente eso, para que no se fijaran en otras cosas. Escribiría que me porté bien, que estudiaba, que ayudaba y que no sé qué más… lo importante era el triciclo. Un chamaco payaso al que sus padres consentían mucho hablaba de que le traerían una triciclo y una bicicleta de esas de rueditas, carros, soldados, luchadores, pistolas, todos sabíamos que era berrinchudo y… lo veía yo, diciendo: “pobrecito, no sabe que los Santos Reyes saben lo que es y no le traerán nada”… así que el día seis, antes de que me despertaran desperté y corrí a donde estaba mi zapato, lo volaba, estaba lustroso, y bueno… estaba un pequeño triciclo de plástico de color azul con rosa a un lado de una pistola que tronaba papel… en la madre, pensé que era una prueba y salí a una de las macetas que estaban en las ventanas y enterré el triciclito de plástico, pensando en que un buen día crecería a un real triciclo para salir volando en él… el chamaco, tuvo el triciclo y la bice, los muñecos, los carros, los luchadores, los soldados, las pistolas y es lógico que yo, por vez primera, le mentaba la madre a los Santos Reyes… y dejé de creer.
         Años después le pedía a mi papá que me prestara dinero cerca de noviembre para que pudiera comprar juguetes en Regina y El Salvador o en la Merced, al mayoreo, para que lo fuera a vender a las calles de Comonfort, cerca del mercado de la Lagunilla donde dejaban poner los puestos de juguetes para las fiestas de Navidad y de Reyes, ahí, en un pedacito de calle, ponía mis triques, los juguetes, con buen gusto, el gusto de un niño que le gustaba a otros niños y vendía, vendía bien, de tal suerte que el día 24 de Diciembre no llegué a la acostada del niño Dios en la casa, llegue después de las doce, como a la una, vendí casi todos los juguetes, ahí sentí que en verdad lo que era el regalo de reyes y navidad era también un acto de compra y de venta, un acto de prostitución… y se terminó la nostalgia del triciclito, quedó enterrado en los suspiros y la realidad. Eso me brindó más dinero y pude comprar muchos más juguetes para la venta, la gran venta de Reyes, del cinco en la noche hasta la madrugada del seis y acabé hasta con los juguetes dañados y así, pude ir a la esquine de Perú con Argentina donde existía una hermosa tienda de ropa y me compré una bella, muy bella chamarra de dos vistas, azul por un lado y de cuadros grises con azul del otro, era como hacer magia, tener dos chamarras al mismo tiempo, una verdadera chamarra fina de lana…compré algo para mamá y para papá y le pagué el préstamo. Después, me metí al baño, un baño de boiler de leña, un pequeño bañito y lloré recordando el triciclito y renegando de mi suerte, pero, entendiendo que mis papás me cumplieron, pero no les dio para más. Se terminaba la inocencia. Lo que hace un acto de compra y de venta, lo que hace una chamarra de dos vistas, fina, lo que hace el tiempo en el corazón. Claro que las lágrimas siempre han limpiado algo de muy dentro y como que son el riego que le hace a uno crecer, es el agua bendita, la lágrima de dentro, del corazón…Hoy, escribiendo esto, también lloro, me salen las lágrimas, se me cierra la garganta, me acuerdo más y lloro, sin aparente razón, pero hay días en que se necesita regar el campo de la vida, que crezcan las emociones y las pasiones, los dolores, las alegrías, de las cosas y los actos que jamás se olvidan. Que bueno que el corazón se expande y uno suspira y llora, que bueno que sabemos sacar las nubes oscuras que nublan la vista y regamos el campo de nuestra vida y, todo, por un pinche triciclito. Por un triciclito enterrado que jamás creció….¿y la maceta? …pues, tizno a su madre…