sábado, 4 de enero de 2014

En el 2014: permiso, gracias y perdón

Hoy es el día para cerrar el ciclo de este año, no se trata de que hagamos un recuento brutal y descarnado de cada acción buena o mala, regular o exitosa de los días en el año, la realidad es que al cerrar los ciclos es como cuando vaciamos un vaso y dejamos abierto el espacio para un nuevo contenido, es como probar nuevos sabores o despertar a nuevos días: unos soleados, otros lluviosos, unos tristes, otros alegres, unos esperanzados y otros brutales y violentos, pero son los días que van formando los años.
         Lo cotidiano nos quita mucha visión sobre lo que vamos construyendo en el camino de los minutos y las horas, nos consume la visión y no volteamos atrás para dar gracias por todo lo que vamos haciendo o dejando en el camino, por desgracia, ya no sabemos solicitar permiso, como diría el Papa Francisco en alguna de sus charlas y no es porque seamos papistas, sino, simplemente, porque entendemos que los hombres que tienen sabiduría pueden expresar cosas que no vemos con facilidad los seres comunes y corrientes sobre la vida, y efectivamente, Francisco, dice: “Para mí hay tres palabras que definen a las personas y constituyen un compendio de actitudes – dicho sea de paso, no sé si yo las tengo- y que son: PERMISO, GRACIAS Y PERDÓN”
         “La persona que no sabe pedir permiso atropella, va adelante con lo suyo sin im0portarle los demás, como si los otros no existieran. En cambio, el que pide permiso es más humilde, más sociable, más integrador”
         “¿Qué decir del que nunca pronuncia “GRACIAS” o que en sus corazón siente que no tiene nada que agradecer a nadie?”
         “Hay un refrán español que es bien elocuente: “EL BIEN NACIDO ES AGRADECIDO”.
         “Es que la gratitud es una flor que florece en almas nobles”.
         “Y, finalmente, hay gente que considera que no tiene que pedir perdón por nada. Ellos sufren el peor de los pecados: la soberbia. E insisto, sólo aquel que tuvo necesidad de pedir perdón y experimentó el perdón, puede perdonar”.
         “Por eso, a los que no dicen estas tres palabras les falta algo en su existencia. Fueron podados antes de tiempo o mal podados por la vida”. Papa Francisco.
         Y siendo así, primeramente, pedimos permiso para continuar siendo su amigo y poder decir lo que sentimos, como lo sentimos, luchando día a día para lograr despertar algo de conciencia; después les agradecemos por permitirnos llegar a ustedes y que muchos nos lean y reflexionen y algunos más se manifiesten contrarios a lo que opinamos, porque creemos en esa libertad de palabra y de conciencia, y claro que les solicitamos perdón por todos los abandonos o brutales conceptos y groserías o negaciones, no somos perfectos ni buscamos serlo, solamente somos, como ustedes, unos mexicanos en busca de una mejor vida y de mejores condiciones para los nuestros y para los demás. Buscamos no la Revolución sino la justicia, y para ello, decimos lo que creemos con lo que tenemos a la mano porque hay algunos que en vez de ver la intención, buscan el dogma y llegan a la intolerancia y  a la brutalidad; no somos dogmáticos porque no creemos en las dictaduras y sí creemos en la libertad y la conciencia, por esa razón, pedimos pues su comprensión y afecto, así podemos caminar mejor, unidos y no en constante choque, porque no es justo que además de los obstáculos del camino, también nos pongamos piedritas para jodernos entre nosotros que somos los que en verdad buscamos mejores condiciones de vida para los nuestros y para los que están a nuestro lado; somos uno, y enfrentados, no somos nadie, solamente seríamos lo que los hombres del poder buscan, grupos desgarrados y confrontados por el odio y la sinrazón.  Así pues que, para este 214, todos, pidamos: permiso, gracias y perdón, con esa bondad y convicción que se requiere para ser una gente noble y agradecida. Por supuesto que vamos a pasarla dura en este año que viene, pero, con convicciones fuertes y conciencia, con agradecimiento, superaremos cualquier mala intención y borraremos del camino los obstáculos, porque esa es la verdadera razón de la vida: luchar por la superación, los equilibrios y la libertad del cuerpo y del espíritu, porque no hay ni barreras ni cadenas que nos puedan detener en el camino, cuando tenemos convicción y conciencia en lo que somos y debemos hacer. Buen año 2014.

Historia para compartir

“TRABAJA COMO SI NO NECESITARAS DINERO. AMA COMO SI NUNCA HUBIERAS SIDO HERIDO. BAILA COMO SI  NADIE ESTUVIERA MIRANDO. CANTA COMO SI NADIE ESCUCHARA Y VIVE COMO SI FUERA EL CIELO EN LA TIERRA”. No son tan malos consejos a seguir.
         A todos nos gusta escuchar o contar historias, es parte del conocimiento del alma humana y de las experiencias que van formando la vida. En lo particular, tengo una especial predilección, desde hace mucho, por las memorias o las biografías de los grandes personajes, como que vemos lo que en verdad pensaban y de cómo los tiempos y las circunstancias doblaron los caminos o los enderezaron. En fin, cuando se habla con el corazón y sin pensar en el qué dirán, se dicen cosas importantes de lo que es la biografía de un ser humano, sus experiencias y sus vivencias.
         Aquí tenemos una historia verídica que me hace el favor de enviarme Winston Paula Ávila: “Su nombre era Fleming, y era un granjero escocés pobre.
Un día, mientras intentaba ganarse la vida para su familia, oyó un lamento pidiendo ayuda que provenía de un pantano cercano.
         Dejó caer sus herramientas y corrió al pantano. Allí, encontró hasta la cintura en el estiércol húmedo y negro a un muchacho aterrado, gritando y esforzándose por liberarse. El granjero Fleming salvó al muchacho de lo que podría ser una lenta y espantosa muerte.
         Al día siguiente, llegó un carruaje elegante a la granja. Un noble, elegantemente vestido, salió y se presentó como el padre del muchacho al que el granjero Fleming había ayudado.
         “-Yo quiero recompensarlo”, dijo el noble. “Usted salvó la vida de mi hijo”
         “-No, yo no puedo aceptar un pago por lo que hice”, el granjero escocés contestó.
         En ese momento, el hijo el granjero vino a la puerta de la cabaña. “-Es su hijo?”, preguntó el noble.
         “-Sí”, contestó el granjero orgulloso.
         “Le propongo hacer un trato, permítame proporcionarle a su hijo el mismo nivel de educación que mi hijo disfrutará. Si el muchacho se parece a su padre, no dudo que crecerá hasta convertirse en el hombre del que nosotros dos estaremos orgullosos”. El granjero aceptó.
         El hijo del granjero Fleming asistió a las mejores escuelas y, al tiempo, se graduó en la Escuela de Medicina St. Mary´s Hospital de Londres, y siguió hasta darse a conocer en el mundo como el renombrado Dr. Alexander FLeming, el DESCUBRIDOR DE LA PENINICILINA.
         Años después, el hijo del mismo noble que fue salvado del pantano estaba enfermo de pulmonía. ¿Qué salvó su vida esta vez?... la Penicilina.
         ¿El nombre del noble?: Sir Randolph Churchill. ¿El nombre de su hijo?: Sir Winston Churchill”.
          Y es por ello que ,cuando vemos que las cosas y actos buenos de la vida tienen recompensas que no pensamos, cuando sabemos de actos heroicos que no buscan ni la fama ni la recompensa sino el servir y ayudar al que lo necesita en ese instante, es cuando vemos que los valores son vitales para marcar y marchar en la vida. Es así que, cuando vemos, también, el agradecimiento real por una gran obra o acción, vemos que sus resultados son tan brillantes como los de esta historia, donde dos grandes hombres se salvan y salvan muchas vidas. El saber dar es tan importante como el saber recibir y es por esa razón que cuando se hacen las cosas porque sí, sin pensar en recompensas ni reconocimientos, es cuando se ve la calidad y la calidez humana y el enorme valor del saberse entregar cuando se requiere en la vida. La bondad y las buenas acciones siempre tienen resultados buenos y nobles. Así que esta es una buena historia para compartir y reflexionar. Disfrútenla.

Consejos de Año Nuevo

Son muchas las dudas que traemos los primeros días del año. No hay duda de que todos deseamos mejorar las relaciones con los demás, sabemos lo terrible que es cargar con los desencuentros en la casa o en los sitios de trabajo, el desgaste es enorme cuando en vez de colaborar con los demás o que ellos nos brinden apoyo y colaboración, nos vivimos enfrentando y discutiendo, buscando a ver quién gana o quién decide lo que se hace. Por esa razón, el tratar de crear un ambiente de armonía, colaboración y de calidad, es uno de los grandes objetivos que nos debemos proponer y eso que digo, lo digo con convicción, no como los políticos que, de viejos, les da  por dar consejos….
         En la vida me he demostrado y mostrado que los valores necesariamente mejoran las relaciones y fomentan la amistad y el cariño, incrementan el espíritu para servir y fomentan la lealtad y la solidaridad ya sea en la casa o en el centro de trabajo. Cuando no hay valores lo primero que vemos es una enorme falta de cooperación, hay más comentarios negativos y muchas murmuraciones perversas y delicadas en contra de todos, hay, por supuesto, fastidio y nulo interés de hacer alguna cosa bien y en beneficio de los demás, pero sobre todo, se pierde el respeto que se debe sostener entre todos. Cuando se pierde el respeto se pierde cualquier forma de buena relación y colaboración. Y para crear un ambiente favorable hay que fomentar la buena intención y las buenas actitudes de cada uno. No se podrá hacer un núcleo fuerte, ni familiar ni social, cuando no hay esa visión e intención de cada uno. Solo con buenos sentimientos y acciones se logran las mejores cosas en la vida.
         La vida me ha enseñado de que, siempre, en cualquier lugar, existen personas con más experiencia o práctica en hacer las cosas, en la casa o en el trabajo, y si aceptamos sus consejos y recomendaciones con humildad, en verdad, que podemos ahorrarnos muchos dolores de cabeza y de fracasos, por ello es importante no mantener una actitud de “sabelotodo”, al contrario, hay que aprender a escuchar los consejos y seguir las indicaciones. Hay que dejarse ayudar, no pasa nada si uno acepta la ayuda de los demás, sobre todo cuando son de los seres queridos, es más, hay veces en que hay que demandar esa ayuda para que vean que también son importantes en el desarrollo de la vida y de las cosas en casa o en la oficina. Por supuesto que no se puede estar de acuerdo en todo, pero hay que actuar con inteligencia y no lastimar con nuestros comentarios a los demás. No se vale lastimar para imponer los criterios de nadie.
         Normalmente uno se agobia y hace citas de más, piensa que todo el tiempo es de uno y no considera el tiempo de los demás, por esa razón, más vale programar pocas citas de calidad que muchas con frustraciones y resentimientos. En vez de chachalaquear y perder el tiempo en los chismes de casa o de la oficina, hay que ponerse a laborar, esta es la mejor forma de lograr metas y terminar con los pendientes y trabajo. La verdad es que cuando puedo adelantar mi trabajo, lo hago, y esto me permite vivir los tiempos mejor y de mayor calidad con los que quiero y amo. Creo que la satisfacción mayor que uno tiene es ver realizado su trabajo y ver los resultados y logros del mismo. Esto fortalece la responsabilidad  y aumenta la puntualidad y el respeto para con los demás y su tiempo. Cuando uno sabe lo que vale nuestro tiempo, podemos entender el valor del tiempo de los otros.
         Creo que todos demandamos respeto y por ello debemos respetar a los demás, debemos saludar con afecto y cariño a los que queremos y a los amigos o compañeros de trabajo o de acciones, podemos solicitar las cosas con amabilidad, así, es natural que no te nieguen lo que solicitas, y claro, no hay que hacer chismes ni inmiscuirse en la vida de los demás, aunque nos platiquen sus “penas o conflictos”, mejor escuchar y no intervenir ni tomar partido, esto es trágico, a menos que nos incumba en una relación personal, donde se deben aclarar y definir situaciones y sentimientos. Que cada uno siga y haga su vida sentimental es lo mejor para todos. Meterse en la vida sentimental solamente genera y provoca mayores conflictos y problemas y nos involucra en un momento en sentimientos brutales y encontrados y creo que, finalmente, todos ,debemos entender el valor del servicio, del dar con honestidad y sinceridad, dar por dar, sin esperar nada a cambio de esos pequeños y grandes actos de valor o de solidaridad. El que nada teme no busca que le den; al que nadie le niega nada es al que no pide nada; y es verdad, lo mejor es entender lo que somos para poder servir a los demás y con ello, servirnos a nosotros, con valor y sinceridad. Que sean felices...AMARARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO. 

    Buenos deseos

    Cada inicio de año, hacemos o nos hacemos muchas promesas: vamos a bajar de peso, nos comportaremos mejor en familia y en el trabajo, seremos más prudentes, tolerantes y trabajadores, pondremos más atención en las necesidades de los demás, queremos o ponemos más amor en los nuestros, dedicaremos tiempo al ejercicio, platicaremos más con los amigos y los escucharemos más, en fin, promesas y buenos deseos son los que invaden un nuevo día del nuevo año. Y que bueno que es así, tal vez no cumpliremos muchos, nos quedaremos cortos, pero hay algo que nos motiva a ser diferentes cada nuevo año y nos obliga a dejar lo viejo, a tirar lo que no sirve o cuando menos a realizar una autocrítica para ver lo que hemos puesto de más o mal en nuestras vidas, y hacer un recorrido por lo que hemos realizado es bueno porque nos permite, cuando menos, ver lo que debemos hacer para mejorar.
             No son pocos los que se afligen desde hoy por las pésimas condiciones que tendrán sus vidas al no poder garantizar ni su salario ni su empleo, estarán en la “cuerda floja” y sujetos a que los tiempos y las circunstancias les sean o no favorables y les permitan seguir siendo o estando como van, sin más, esperando los chingadazos de la vida. Otros, solamente se van lamentando y llenando de rencores y maldades pero no se atreven a hacer nada por buscar algún cambio personal o aliarse con otros para garantizar, cuando menos, la fuerza de una protesta; los invade el temor y el terror, la desilusión, alegan que de nada sirve hacer algo porque finalmente los hombres del poder hacen lo que se les pega la gana y con este argumento se justifican en su temor y cobardía y en su falta de acción, así se van formando las pequeñas grandes dictaduras que nos imponen todo cuando estamos en silencio y acobardados y no decimos nada por temor a que nos hagan algo y que tengamos que sufrir las consecuencias de nuestra conciencia y los actos que debemos hacer o realizar, cuando menos, para no permitir los excesos y los abusos de los que gobiernan. A lo mejor no sirve de mucho protestar, es cierto, pero cuando menos, vamos aumentando la presión y no dejamos que todas las imposiciones se hagan sin presión en contra y que dejemos que nos aplasten y sometan en contra de nuestra voluntad y de nuestros intereses. El que no sabe defender su libertad que se quede donde está, pero que no llore como infeliz lo que no ha sabido defender como ser humano libre y valiente.
             Solamente tenemos una vida y por supuesto que hay varias oportunidades para hacer cambios en ella y alcanzar la felicidad y la dulzura, enfrentar los tropiezos que nos van forjando y superar la tristeza para hacernos más humanos y lograr mayores esperanzas para buscar y luchar por la felicidad, nuestro derecho, el que nadie nos puede arrebatar.
             No hay duda de que debemos “ponernos en los zapatos de los demás” y sentir que lo que sufren o les falta es lo mismo que sufrimos o nos falta a todos y entonces, podemos aprender lo que es la solidaridad y luchar por los mismos objetivos sabiendo de que no importa que algunos reciban migajas cuando los demás luchan por el pan de vida, el pan de todos. No es necesario pues que para ser feliz tengamos lo mejor de cada cosa, sino el tomar lo mejor de las cosas que aparecen en nuestro largo caminar. Hay que entender que la felicidad no es siempre amable, también se llora y duele, pero hay que buscar, porque solamente en los tropiezos y su superación alcanzamos los objetivos de vida cuando apreciamos la importancia de los demás y cuando los sentimos de corazón. “La vida comienza con una sonrisa, crece con un beso y termina con una lágrima”.
             Así que para avanzar y buscar el futuro, debemos buscar en el pasado, pero dejando a un lado o deshaciendo los fracasos del pasado y los dolores del corazón, el que no deja lo viejo, no puede saborear lo nuevo. Por eso, siempre, hay que recordar lo que dice Marcos: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.... QUE TENGAN UN GRAN 2014.
             YA SE ENCUENTRA DISPONIBLE EL SEGUNDO TOMO DE LA OBRA DE JOSÉ GARCÍA SÁNCHEZ Y DE SÓCRATES CAMPOS DEL “68 VISTO A LOS 68”: “LA DICTADURA DE LA MEMORIA: EL PODER DE LOS INDIGNADOS”, solicítela al tel: 9511709602 o al correo socrates_campos8@yahoo.com.mx, su precio es de 150 pesos y las utilidades son destinadas a la Fundación Aurobics: DE CORAZÓN A CORAZÓN, en apoyo de los familiares y niños con cáncer del Hospital civil de Oaxaca.

    Para el 2014, te deseo...

    HAY en la vida que reconocer que todo, todo lo bueno y lo malo, lo útil y lo inútil, lo perverso y los genial, lo rencoroso y amoroso se tiene que agradecer, todo tiene un fin en la gran aventura de la vida, por eso cuando mi amigo eL Dr. Mario Mejía Gómez me hace el favor de enviarme un poema de Víctor Hugo, no solamente le agradezco el gesto sino el que me haga y obligue a reflexionar. Él como un joven médico no solamente se ocupa del cuerpo sino también del espíritu y del alma, sabe lo importante que es entender lo que somos por lo que exponemos y hacemos, lo de dentro también se manifiesta fuera y lo del universo se manifiesta en la partícula más pequeña del cuerpo: lo que es arriba es abajo y así es como podemos entender lo que somos y para lo que somos.
    “TE DESEO”
    Te deseo primero que ames, y que amando, también sea amado. Y que, de no ser así, sea breve en olvidar y que después de olvidar, no guardes rencores.
    Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es, sepas ser sin desesperar.
    Te deseo también que tengas amigos y que, incluso malos e inconsecuentes sean valientes y fieles, y que por lo menos haya uno en quien confiar sin dudar.
    Y porque la vida es así, te deseo también que tengas enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, para que, algunas veces, te cuestiones tus propias certezas. Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo, para que no te sientas demasiado seguro.
    Te deseo además que seas útil, y que en los momentos malos, cuando no quede más nada, esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.
    Igualmente, te deseo que seas tolerante, no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil, sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente, y que haciendo buen uso de esa tolerancia, sirvas de ejemplo a otros.
    Te deseo que siendo joven no madures demasiado de prisa, y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer, y que siendo viejo no te dediques al desespero. Porque cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.
    Te deseo de paso que seas triste. No todo el año, sino apenas un día. Pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena, que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana.
    Te deseo que descubras, y a pesar de todo, que existen, y que te rodean, seres oprimidos, tratados con injusticia y personas infelices.
    Te deseo que acaricies un perro, alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal, porque de esa manera, sentirás bien por nada.
    Deseo también que plantes una semilla, por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento, para que descubras de cuantas vidas está hecho un árbol.
    Te deseo, además, que tengas dinero, porque es necesario ser práctico, y que por lo menos una vez por año pongas algo de ese dinero frente a ti y digas: “Esto es mío”, sólo paraqué quede claro quién es el deño de quién.
    Te deseo también que ninguno de tus defectos muera, pero si muere alguno, puedas llorar sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable,
    Te deseo que tengas una buena mujer, y que siendo mujer tengas un buen hombre, mañana y al día siguiente, y que cuando esté exhaustos y sonrientes, hablen sobre amor para recomenzar.
    Si todas estas cosas llegan a pasar, no tengo nada más que desearte”
             Y bueno, al igual que Victo Hugo, en lo personal, deseo que todo esto y más, mucho más te suceda a lo largo de la vida y que tu vida sea útil, amorosa, inteligente, sonriente, amable y que en todo momento seas capaz de ayudar y apoyar a los que necesitan así sea de un pequeño gesto y una pablara de aliento para seguir en la vida. Que tengas un buen año 2014.

    Inocente palomita

    EL SÁBADO 28 DE DICIEMBRE, ES CUANDO SE CELBRA EL FAMOS DÍA DE LOS INOCENTES, con aquella frase que nos molestaba cuando nos la aplicaban al pedirnos prestado algo y nos decían: “inocente palomita que te dejaste engañar”. Así nos robaban, con esa inocencia que parecía o parecería una gran cursilería en la actualidad. Ya no prestamos porque ya no tenemos que prestar, más bien pedimos prestado para poder terminar los días del mes o para salir de algún apuro cuando no teníamos previsto un nuevo gasto.  A lo mejor, digo yo, ya no hay tanta gracia en festejar ese “día de los inocentes” con aquello de que: Inocente palomita que te dejaste engañar. Más bien, tendríamos que reconocer que seguimos siendo inocentes y que no se necesita llegar al día 28 de diciembre para aplicarnos eso de: inocente palomita que te dejaste engañar, porque si lo vemos con detenimiento y reflexionamos un poco, la realidad es que todos los días nos engañan y nos roban, y ni siquiera nos dicen: inocente palomita que te dejaste engañar, más bien, nos miramos después de robados y estafados ,y nos decimos: pero si no se nos quita lo pendejo y seguimos creyendo en los políticos y en los partidos políticos, cuando sabemos que todos son iguales y que, la política, ya no es un instrumento de cambio y de atención a los ciudadanos; son un gran negocio realizado por los políticos y funcionarios aliados, sin duda alguna, de los estafadores, de los comerciantes sin escrúpulos, por los banqueros ladrones y estafadores y por esos especuladores financieros que hoy se presentan como mecenas en algunos puntos, cuando todos saben que son ellos la punta de lanza para que la “verdadera delincuencia organizada” tome los gobiernos en su poder por medio del financiamiento a los políticos y a los partidos, para que logren afianzarse en el poder y hacer, por este mecanismo, los grandes negocios y transas, utilizando los recursos públicos para realizar grandes negocios privados, así que: “inocentes palomitas que se dejaron engañar” y salimos a votar…. Para que nos sigan jodiendo y robando.
             La verdad sea dicha, aunque nos duela y nos moleste, es que todos los días nos dejamos engañar y robar: todos los días somos estafados por medio de los mecanismos que utilizan los políticos y sus socios para estafarnos y robarnos: todos los días continuamos con la esperanza de que se nos haga algún milagrito y nos saquemos la lotería o le peguemos al Me Late, cuando sabemos que en esos mecanismos se siguen haciendo las trampas y se siguen sacando, los premios, los políticos y funcionarios que así determinan los que en verdad mandan. Todos los días no roban con los aumentos de precios en los servicios públicos y en las transacciones monetarias o en las bancarias, todos los días nos roban en los precios del consumo de luz, gas, combustibles, alimentos, en la compra de medicamentos, en la atención médica que nos dice que, “no nos pueden brindar un mejor servicio y que sería conveniente en que consultemos a los médicos particulares” o cuando nuestros hijos no pueden continuar sus estudios, alegando que los maestros son flojos y huevones y que es mejor llevarlos a una escuela privada ,para que puedan acceder a una educación de calidad; cuando en los servicios públicos nos recetan medicamentos chafas y tenemos que llegar a comprarlos a las farmacias a precios altos; para que nos sigan robando y estafando en esa forma directa. O cuando no vemos cómo se realizan las grandes transas y robos de los recursos públicos en la contratación de obras, en la compra de equipos y enceres, en los aparatos de administración o en cualquier compra masiva que les deje millones de millones y donde nadie sabe en dónde van a parar los recursos públicos adicionales y que forman las enormes utilidades a repartir entre políticos, empresarios, funcionarios y transas en general. Es decir, todos los días no roban, engañan y estafan y no todos los días se festeja a los Santos Inocentes, pero estoy convencido y seguro de que, todos los días nos siguen viendo la cara de pendejos, por cobardes y atolondrados que somos y que no queremos arriesgar nada ni siquiera para defender lo que legítimamente es nuestro o nos pertenece, y es por esa razón, por la que seguimos siendo engañados, robados, estafados y continuamos en la pendeja: pagando para que nos sigan chingando. Para ver que los políticos se enriquecen y que todos los demás vamos en picada y en bajada, porque no tenemos capacidad de defensa y, por la cobardía, seguimos riendo cuando nos dicen: pues los chingué: inocente palomita que se dejaron engañar…. Salieron a votar para que los continuaran estafando, sabiendo que los políticos tienen esa capacidad de engaño, de robo y de estafa…. Pero hay vamos, como tontos y acobardados, a seguirles votando…. No sea que se nos haga el milagrito…

    Cuál de los tres

    A muchos nos gustan las historias, es parte de la cultura y de la forma de observar y entender el mundo y la vida. Casi todos, no importa la edad, buscamos respuestas prontas a nuestras interrogantes; buscamos la verdad o algo que nos permita justificarnos o entender por lo que pasamos. Hay veces que las situaciones nos toman de sorpresa, los años no son pretexto para no tener sorpresas o para tener todas las respuestas, la verdad es que en cada momento y en cada situación las cosas varían y son distintos los impactos y los resultados.
             Cuando alguno de mis hijos me comenta sobre sus sentimientos o sobre sus inquietudes y dudas quisiera tener las respuestas prontas, pero no es así, hay veces en que ni siquiera lo puedo entender en su comportamiento, tal vez la distancia en años es enorme y ahora las cosas se ven de forma y manera distintitas a las experiencias de nuestro tiempo y las relaciones con nuestros padres. Las ideas van cambiando porque se tienen nuevas experiencias de tal forma que la teoría varía y las experiencias también lo hacen. Nosotros por tener menos información nos conformábamos con menos cosas o teníamos menos inquietudes y dudas y hoy, hay mucho más y se pueden encontrar respuestas rápidas en muchos sitios de internet e incluso, la forma de investigar lo personal o lo que se estudia es diferente por esa rapidez que nos muestran los sistemas modernos a los que en nuestra generación no tuvimos acceso y las actuales sí, y por ello, nos ponen en jaque y nos hacen dudar de nuestras respuestas y experiencias, pero así son los nuevos tiempos, y por ello, cuando conocemos historias como la que les platicaré nos parecen interesantes sus manejos y respuestas, y a lo mejor, a alguien más le sirven. Winston Pauta nos envía lo siguiente:
             “Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles.
             No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema aparecía otro.
             Su padre, un chef de cocina , la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.
             La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las coloco en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente. Mirando a su hija le dijo: “Querida, qué ves?”.
             “—Zanahorias, huevos y café” fue la respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrío mientras disfrutaba de su rico aroma. Humildemente la hija preguntó: ¿Qué significa esto padre?”.
             El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte y dura, pero después de pasar por el agua hirviendo se ablando. El huevo cuya cáscara protegía su interior líquido también enfrentó el agua hirviendo; pero después de estar en el agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos: después de estar en el agua hirviendo, habían cambiado el agua. “¿Cuál eres tú?”, le preguntó a su hija: “Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿Cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te vez igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?
             ¿O eres como un grano de café? El café cambia el agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionarás mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren. Y tú, ¿Cuál de los tres eres?”